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El fibrocemento de amianto, conocido popularmente como uralita de amianto, se convirtió desde a finales del siglo XX y principios del siglo XXI en uno de los principales enemigos de la salud pública. Por desgracia, las autoridades médicas no habían detectado la peligrosidad del amianto hasta que este había sido utilizado ampliamente por la industria de la construcción. Para entonces había miles y miles de estructuras por toda España fabricada con amianto. Y en la actualidad aún debemos lidiar con ellas.

Amianto en polvo

¿Pero cómo es esto posible? ¿Por qué las autoridades no obligaron a la retirada de todo el amianto que hay? La respuesta es muy sencilla: sería prácticamente imposible. El fibrocemento de amianto fue empleado para la construcción de tejados, techos, revestimiento de paredes, revestimiento de suelos, desagües, cañerías o tuberías, entre muchas otras estructuras. Tendríamos que levantar todo el país y llenar el ambiente de aquel polvo de amianto tan sumamente peligroso. Y en ese polvo se esconde otra de las razones.

Y es que el amianto no resulta peligroso cuando el fibrocemento se encuentra en buen estado, dado que se mantiene adherido a él. Esto significa que el polvo de amianto no se desprende del cemento para flotar por el aire y ser inhalado por los pulmones de los seres humanos. Así, las autoridades dictaminaron que solo es obligatorio retirar las estructuras de amianto cuando están en malas condiciones o han cumplido el final de su vida útil. Es entonces cuando debemos proceder a su eliminación de manera segura.

Polvo de amianto

Y es muy importante este matiz: de manera segura. Porque nadie, excepto los profesionales que conforman las empresas autorizadas e inscritas en el RERA para la manipulación del amianto, poseen legitimidad para la retirada de este mineral. El motivo puedes encontrarlo en una de las explicaciones anteriores: cuando se manipula amianto se desmenuza y el polvo de amianto comienza a desprenderse. Solo las medidas para la protección más avanzadas pueden reducir el riesgo a cero en estas operaciones.

Y esas medidas solo pueden ser implementadas por empresas profesionales como la nuestra. De hecho aquí llevamos esas medidas un paso más allá con el empleo de epis de máximo nivel y una gran meticulosidad en todos y cada uno de nuestros pasos. Somos más conscientes que nadie de los efectos del amianto en la salud de las personas. La lista de enfermedad por amianto abarca desde el mesotelioma pleural a la asbestosis y pasando por el cáncer de pulmón u otros tipos de cáncer. Definitivamente merece precaución.

Polvo amianto

¿Sospechas de alguna estructura de tu inmueble? ¿Crees que podría haber polvo de amianto en el ambiente debido a algún elemento con fibrocemento de amianto? No pierdas ni un minuto y contáctanos. Algunos de nuestros profesionales especializados acudirán a su domicilio para inspeccionar el material y determinar si se trata, efectivamente, de amianto o no. El amianto en polvo no es ninguna broma y debemos limitar tanto como sea posible la exposición al mismo. Confía en los mayores expertos del sector.

Polvo de amianto

Pero no queremos sobrepreocuparte. Aunque no existen exposiciones seguras al amianto en polvo, suelen ser muy anecdóticas las ocasiones en que exposiciones cortas dan lugar a graves enfermedades. Lo habitual es que deban transcurrir años de exposición. En cualquier caso, no hay necesidad ninguna de exponernos al fibrocemento de amianto. Es un material que tarde o temprano deberemos eliminar profesionalmente, dado lo estipulado en la normativa vigente. ¿Para qué esperar y correr riesgos innecesarios?