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Tipos de amianto

retirada de amianto de naves industriales

Referirnos al amianto como un único mineral es un error. Después de todo, ese término engloba hasta a seis minerales metamórficos fibrosos diferentes, todos ellos con diferentes grados de toxicidad para la salud. En ese sentido, los distintos tipos de amianto conllevan distintos grados de peligrosidad.

En líneas generales, y según las características de las fibras que los conforman, encontramos dos categorías de amianto o asbesto: las serpetinas y los anfíboles. En la primera hallamos el crisotilo, el más usado de los amiantos. En la segunda hallamos al resto de tipos de amianto que existen.

Tipos de amianto

El crisolito, también conocido como amianto blanco, es sin ninguna duda el asbesto más ampliamente usado en el planeta. En nuestro país, como ya sabemos, fue empleado en la construcción de edificios y en el diseño y fabricación de estructuras de las redes de saneamianto y abastecimiento de aguas como tuberías, cañerías o bajantes. En el resto de tipos de amianto, conocidos como anfíboles, se encuentra la crocidolita, amosita, tremolita, antofilita y actinolita. Los dos primeros son los más explotados.

¿Pero qué distingue realmente a estas dos categorías de tipos de amianto? Pues, según los estudios que se han realizado hasta el momento, las fibras de crisotilo poseen propiedades que permiten al organismo de la persona eliminarlos más rápidamente tras ser inhaladas. En otras palabras: sus micropartículas poseen una menor biopersistencia, lo que repercute en un menor daño para la salud. Todo lo contrario que las fibras de anfíboles, que permanecen más tiempo en el cuerpo y generan inflamación crónica.

Cuántos tipos de amianto hay

Aunque son seis los tipos de amianto que podemos hallar en la naturaleza, y todos ellos han sido usados por los seres humanos para diferentes aplicaciones durante décadas, el crisotilo, la crocidolita y la amosita son los más populares. De los tres, el primero ha sido más ampliamente utilizado en la construcción y, como muestran las investigaciones médicas, resulta algo menos tóxico. Aunque es importante comprender que es una cuestión de grados: el crisotilo sigue siendo una amenaza para la salud humana.

Entre otras enfermerdades, la inflamación producida por al inhalación continuada de las micropartículas de cualquier amianto genera fibrosis pulmonar, cáncer de pulmón o mesotelioma pleural. Enfermedades muy graves que pueden condicionar para siempre la vida de las personas o acabar con ella. No en vano, desde las primeras décadas de explotación comercial de los distintos tipos de amianto han fallecido miles y miles de personas como consecuencia de dichas enfermedades. Debemos acabar con el asbesto.

Tipos de amianto

Por esto es muy importante realizar un análisis profesional de un material del que sospechamos que podría tratarse de amianto. Después de todo, nos permitirá valorar no solo cuál de los tipos de amianto es, lo que determina su nivel de peligrosidad, sino también en qué estado de conservación se halla.

Esto es muy importante porque la mayoría de las veces el amianto va unido a un aglomerante y no es hasta que dicha unión se resiente cuando el amianto comienzan a desprenderse al ambiente. ¿Sospechas de algún material? Cuenta con nosotros. Somos especialistas en todos los tipos de amianto.

Cuántos tipos de amianto hay

De los tres tipos de amianto más comúnmente empleados en la construcción, la crocidolita es, con mucho, el más tóxico de los tres. Dado que posee una gran resistencia a los ácidos y es ignífugo, podemos hallarlo en muchos tubos de las redes de asbetecimiento de aguas y de saneamianto de aguas.

No te expongas innecesariamente a él. Si piensas que podría haber asbesto en tu domicilio o en tu negocio, y quieres mantenerte protegido, simplemente llámanos. Inspeccionaremos el material y, si es uno de los tipos de amianto, nos encargaremos de retirarlo de manera segura y conforme a la ley.