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El cáncer de pleura, comúnmente conocido como mesotelioma pleural, es una forma agresiva y relativamente rara de cáncer que afecta la membrana que rodea los pulmones y la cavidad torácica, conocida como pleura. Este tipo de cáncer está estrechamente relacionado con la exposición al amianto, un material fibroso utilizado históricamente en diversas industrias, especialmente en la construcción, debido a sus propiedades aislantes y resistentes al fuego.

Cuando las fibras de amianto son inhaladas, pueden alojarse en los tejidos pulmonares y en la pleura. Con el paso del tiempo, la acumulación y la inflamación causada por estas fibras pueden dar lugar al desarrollo de placas pleurales, fibrosis (endurecimiento o cicatrización del tejido pulmonar) y, eventualmente, al cáncer. El riesgo de desarrollar cáncer de pleura aumenta con la duración y la intensidad de la exposición al amianto, y los síntomas pueden tardar décadas en manifestarse después de la primera exposición.

Este vínculo entre el amianto y el cáncer de pleura ha llevado a estrictas regulaciones y a la prohibición del uso del amianto en muchos países. Sin embargo, debido a la larga latencia del cáncer, los casos siguen siendo diagnosticados, especialmente entre personas que trabajaron con amianto antes de que se conocieran sus riesgos para la salud o antes de que se implementaran las regulaciones. Detectar y tratar el cáncer de pleura en sus etapas iniciales es crucial, ya que puede mejorar significativamente el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.

Qué es cáncer de pleura pulmonar

El cáncer de pleura pulmonar, más comúnmente conocido como mesotelioma pleural, es un tipo raro y agresivo de cáncer que afecta la pleura, una delgada membrana que recubre los pulmones y la cavidad torácica. La función principal de la pleura es facilitar el movimiento suave de los pulmones durante la respiración, pero cuando se ve afectada por el cáncer, esta función se interrumpe, lo que conduce a una serie de síntomas y complicaciones.

Este cáncer se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células anormales en la pleura. A medida que estas células cancerosas se multiplican, pueden formar una masa o tumor y, eventualmente, invadir tejidos y órganos adyacentes. En algunos casos, el cáncer de pleura puede diseminarse (metastatizarse) a otras partes del cuerpo.

¿Qué tan agresivo es el cáncer de pleura?

El cáncer de pleura es particularmente agresivo y, lamentablemente, suele ser diagnosticado en etapas avanzadas debido a la latencia prolongada de sus síntomas. Esto implica que cuando se detecta, en muchos casos, ya se encuentra en un estado avanzado, lo que complica el tratamiento. Esta agresividad se debe a varias características de la enfermedad:

  • Crecimiento Rápido: Las células cancerosas en el mesotelioma pleural tienden a multiplicarse y crecer rápidamente, lo que puede llevar a una rápida progresión de la enfermedad.
  • Diagnóstico Tardío: Muchas veces, el cáncer de pleura se diagnostica en una etapa avanzada. Los síntomas, que pueden ser inespecíficos y similares a los de otras enfermedades menos graves, a menudo no aparecen hasta que el cáncer ha progresado significativamente. Esto retrasa el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
  • Invasión Local y Metástasis: El cáncer de pleura puede invadir estructuras locales como los pulmones, la pared torácica, y el diafragma. Además, puede metastatizar, o extenderse, a otros órganos, lo que complica aún más el tratamiento y empeora el pronóstico.
  • Resistencia al Tratamiento: El cáncer de pleura a menudo muestra resistencia a los tratamientos convencionales como la quimioterapia y la radioterapia. Esto limita las opciones terapéuticas y puede reducir la efectividad del tratamiento.

¿Cómo se manifiesta el cáncer de pleura?

El cáncer de pleura, particularmente el mesotelioma pleural, puede manifestarse a través de varios síntomas, que a menudo son sutiles y se pueden confundir con condiciones menos graves, especialmente en las etapas iniciales. Estos síntomas incluyen:

Disnea

Es uno de los síntomas más comunes y puede ser inicialmente leve y progresar con el tiempo. A medida que el tumor crece, puede comprimir los pulmones o acumular líquido en la cavidad pleural (derrame pleural), dificultando la respiración.

Dolor torácico

Muchos pacientes experimentan dolor en el pecho, que puede ser agudo o sordo. Este dolor suele empeorar con la respiración profunda, la tos o el movimiento, y puede deberse a la expansión del tumor en la pleura o en estructuras cercanas.

Ronquera

En algunos casos, el tumor puede afectar los nervios laríngeos, lo que lleva a cambios en la voz, como ronquera. Aunque menos común, es un síntoma que puede indicar una extensión del cáncer.

Disfagia

Algunos pacientes pueden experimentar dificultades al tragar. Esto puede ser resultado de la presión que el tumor ejerce sobre el esófago o los nervios relacionados. Aunque se trata de un síntoma menos común, también puede ser un signo de esta enfermedad.

Tos

Una tos que no desaparece puede ser otro signo de cáncer de pleura. A veces, esta tos puede ir acompañada de sangre (hemoptisis).

Pérdida de Peso y Fatiga

La pérdida de peso inexplicable y la fatiga continua son síntomas generales asociados con muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de pleura.

Acumulación de Líquido (Derrame Pleural)

La presencia de líquido en la cavidad pleural es un hallazgo común. Esto puede causar compresión pulmonar y contribuir a la dificultad respiratoria.

Diagnóstico de cáncer de pleura de pulmón

El diagnóstico del cáncer de pleura, en particular el mesotelioma pleural, es un proceso complejo que implica varios pasos y pruebas diagnósticas. Dado que los síntomas pueden ser inespecíficos y similares a los de otras enfermedades pulmonares, se requiere un enfoque detallado para confirmar la presencia de cáncer. Los pasos típicos en el diagnóstico del cáncer de pleura incluyen:

  1. Historia Clínica y Examen Físico: El primer paso es una evaluación detallada de los síntomas del paciente, antecedentes médicos y, crucialmente, cualquier exposición conocida al amianto. El médico también realizará un examen físico buscando signos de derrame pleural u otros problemas relacionados.
  • Radiografía de Tórax: Una radiografía de tórax puede revelar la presencia de anomalías en los pulmones, como engrosamiento de la pleura, derrames pleurales, o masas. Aunque no es definitiva, puede dar la primera indicación de la enfermedad.
  • Tomografía Computarizada (TAC): Proporciona imágenes detalladas del tórax, permitiendo a los médicos ver la pleura y las áreas circundantes con mayor claridad. Puede identificar engrosamientos, nódulos, y otros cambios que no son visibles en una radiografía.
  • Tomografía por Emisión de Positrones (PET): Esta prueba utiliza un trazador radioactivo para buscar células cancerosas activas en el cuerpo. Es útil para determinar la extensión del cáncer y para detectar si se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
  • Resonancia Magnética (MRI): Ofrece imágenes de alta resolución y puede ser particularmente útil para evaluar la extensión local del cáncer y su relación con estructuras adyacentes.
  • Análisis de Líquido Pleural: Si hay acumulación de líquido en la pleura (derrame pleural), se puede extraer una muestra mediante toracocentesis. Este líquido se analiza para buscar células cancerosas.
  • Biopsia: La confirmación definitiva de cáncer de pleura generalmente requiere una biopsia, donde se extrae una pequeña muestra de tejido de la pleura para examinarla bajo microscopio. Existen diferentes técnicas de biopsia, incluyendo la biopsia por aguja, toracoscopia o incluso cirugía abierta, dependiendo de la ubicación y accesibilidad del tumor.

Cada una de estas pruebas aporta información valiosa y, en conjunto, ayudan a establecer un diagnóstico preciso. Además, el tipo y estadio del cáncer determinado a través de estas pruebas guiará las opciones de tratamiento disponibles para el paciente. Dada la complejidad y la seriedad del cáncer de pleura, un enfoque multidisciplinario para el diagnóstico y tratamiento es fundamental, involucrando a oncólogos, radiólogos, patólogos y cirujanos torácicos.

Causas del cáncer de pleura

Las causas del cáncer de pleura, especialmente el mesotelioma pleural, están influenciadas por varios factores, aunque la exposición al amianto es la más conocida y significativa. Sin embargo, existen otras causas y factores de riesgo que también pueden contribuir al desarrollo de este tipo de cáncer:

Exposición al asbesto

Es la principal causa del mesotelioma pleural. Las fibras de asbesto, cuando se inhalan, pueden quedar atrapadas en los pulmones y en la pleura. Con el tiempo, estas fibras pueden causar inflamación y daños genéticos en las células pleurales, lo que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. Este riesgo es particularmente alto en personas que han trabajado en industrias como la construcción, la fabricación de productos de asbesto, la industria naval, y la minería de asbesto.

Radioterapia

La exposición a la radiación, especialmente la radioterapia utilizada para tratar otros tipos de cáncer en el pecho o el abdomen, puede aumentar el riesgo de desarrollar mesotelioma pleural. La radiación puede dañar el ADN de las células y contribuir al desarrollo del cáncer.

Virus

Algunos estudios han sugerido que ciertos virus podrían estar asociados con un mayor riesgo de cáncer de pleura. Por ejemplo, el virus SV40 ha sido objeto de investigación, aunque su papel en el desarrollo del mesotelioma aún no está claro.

Factores Genéticos

Aunque es menos común, la predisposición genética puede jugar un papel en el desarrollo del mesotelioma pleural. Algunas mutaciones genéticas heredadas pueden aumentar el riesgo de una persona de desarrollar este tipo de cáncer.

Factores Ambientales

La exposición ambiental al asbesto, como vivir cerca de minas de asbesto o plantas de fabricación, también puede aumentar el riesgo de cáncer de pleura.

¿Qué tipo de cáncer provoca el amianto?

El amianto, conocido también como asbesto, es un mineral natural que ha sido ampliamente utilizado en diversas industrias debido a sus propiedades aislantes y resistentes al calor. Sin embargo, su exposición se ha relacionado con la aparición de varios tipos de cáncer, los más notables son:

  • Mesotelioma: Es el cáncer más directamente asociado con la exposición al amianto. El mesotelioma es un cáncer raro que afecta la mesotelio, una membrana delgada que recubre la mayoría de los órganos internos. El mesotelioma pleural, que afecta la pleura que rodea los pulmones, es el tipo más común, pero también puede desarrollarse en el revestimiento del abdomen (mesotelioma peritoneal), el corazón (mesotelioma pericárdico) o los testículos (mesotelioma testicular).
  • Cáncer de Pulmón: Además del mesotelioma, la exposición al amianto también está vinculada con un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Las fibras de amianto inhaladas pueden incrustarse en el tejido pulmonar, causando cicatrices y daños celulares que pueden conducir al cáncer.
  • Asbestosis: Aunque no es un tipo de cáncer, la asbestosis es una enfermedad pulmonar grave y crónica causada por la inhalación de fibras de amianto. Esta condición puede aumentar significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
  • Otros Cánceres: Hay evidencia que sugiere que la exposición al amianto puede estar asociada con otros tipos de cáncer, como el cáncer de laringe, de ovario, y posiblemente otros cánceres gastrointestinales y de garganta.

¿El cáncer de pleura tiene cura?

La pregunta de si el cáncer de pleura, particularmente el mesotelioma pleural, tiene cura es compleja y depende de varios factores. Actualmente, el mesotelioma pleural es considerado generalmente incurable, pero existen tratamientos que pueden ayudar a controlar la enfermedad, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿Cuánto puede vivir una persona con cáncer de pleura?

El pronóstico del cáncer de pleura varía según el estadio de detección y las condiciones generales del paciente. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden mejorar significativamente la esperanza de vida. El pronóstico y las opciones de tratamiento dependen de varios aspectos:

Estadio del Cáncer: La etapa en la que se diagnostica el cáncer de pleura es crucial. En las etapas tempranas, cuando el cáncer está más localizado, las opciones de tratamiento como la cirugía para remover el tumor pueden ser más efectivas. Sin embargo, debido a la naturaleza agresiva del mesotelioma y su tendencia a ser diagnosticado en etapas avanzadas, las opciones de tratamiento en estos casos son más limitadas y están enfocadas en la gestión de los síntomas y la prolongación de la vida.

Tipo de Mesotelioma: Existen diferentes tipos de mesotelioma pleural, basados en la apariencia microscópica de las células cancerosas. Algunos tipos, como el mesotelioma epitelioide, tienen un mejor pronóstico en comparación con otros tipos, como el mesotelioma sarcomatoide o el mixto (bifásico).

Salud General del Paciente: La edad, el estado general de salud y las comorbilidades del paciente también influyen en el pronóstico y en las opciones de tratamiento disponibles.

Opciones de Tratamiento: Las opciones de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia y terapias dirigidas. La elección del tratamiento depende del estadio del cáncer, el tipo histológico, y la salud general del paciente. En algunos casos, la combinación de cirugía con quimioterapia y/o radioterapia (terapia multimodal) puede ofrecer los mejores resultados.

Investigaciones en Curso: La investigación continúa para encontrar tratamientos más efectivos para el mesotelioma pleural. Los avances en la inmunoterapia y las terapias dirigidas están brindando nuevas esperanzas, y los ensayos clínicos pueden ofrecer acceso a tratamientos innovadores.