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Muchas de las enfermedades que podemos padecer los seres humanos son multicausales. O, dicho con otras palabras, pueden sufrirse como consecuencia de múltiples eventos diferentes. Es por esto que los médicos e investigadores tardaron tanto tiempo en conectar muchas enfermedades pulmonares con la exposición a uno de los minerales más explotados y utilizados durante décadas: el amianto. En este artículo vamos a hablarte en detalle de las enfermedades pulmonares del amianto. Un material altamente tóxico.

Enfermedades pulmonares amianto

En concreto, son tres las enfermedades pulmonares del amianto. La primera de ellas es la más habitual y, además, la menos grave de todas. Y no porque no sea grave, sino porque las otras dos lo son todavía más. Se trata de la asbestosis, una fibrosis intersticial pulmonar difusa que puede conllevar neumonía intersticial o inflamación granulomatosa, entre otras afecciones. Desde una perspectiva médica resulta imposible generar una distinción entre la asbestosis y cualquier otra fibrosis pulmonar.

Esta es la razón por la que las autoridades médicas de todo el mundo no pudieron vincularla rápidamente al amianto y la exposición continuada al mismo. En cualquier caso, los síntomas de la enfermedad pulmonar por amianto de la asbestosis van desde disnea a acropaquia y pasando por tos, crepitantes inspiratorios en campos medios y bases pulmonares, alteración de la difusión alverolocapilar o patrón restrictivo ligado a la obstrucción. Una enfermedad crónica que condiciona la vida de quienes la padecen.

Enfermedad pulmonar por amianto

La segunda enfermedad pulmonar por amianto es el mesotelioma, un tumor difuso maligno que aparece en zonas como la pleura, el peritoneo o el pericardio. Aunque existen otras causas cancerígenas de que esta enfermedad aparezca, la realidad es que más del 80% de las veces su desarrollado viene precedido por una exposición muy continuada a las partículas del amianto. Además de suponer un riesgo para la propia vida el mesotelioma provoca derrame pleural, disnea y dolor torácico. Una desgracia.

Como también lo es la tercera enfermedad pulmonar por amianto: el cáncer de pulmón. Una enfermedad que puede acabar con la vida de quienes la desarrollan. En líneas generales, aparece unos diez años después de la exposición continuada e intensa a las micropartículas biopersistentes del amianto. Un mineral que nos trajo muchos beneficios en el campo de la construcción, pero a cambio de enfermedades y fallecimientos. Y, todavía hoy, veinte años después de su prohibición, continuamos lidiando con él.

Enfermedad pulmonar amianto

Porque las empresas como la nuestra, empresas autorizas para la retirada del amianto de los inmuebles y el resto de espacios, trabajamos diariamente para proteger a la sociedad y a las personas de la exposición a las partículas de amianto y, en consecuencia, de las enfermedades pulmonares por amianto. Durante veinte años hemos intervenido cientos de estructuras con fibrocemento de amianto. Conocemos cada secreto del mismo y sabemos cómo actuar conforme a las medidas de seguridad más estrictas.

Enfermedad pulmonar por amianto

¿Pero qué puedes hacer como tú? Básicamente, tener presente que solo los profesionales que pertenecemos a empresas autorizadas e inscritas en el RERA tenemos legitimidad para manipular amianto. Decimos esto y lo repetimos muy a menudo porque pocas cosas son tan peligrosas para tu salud y la de quienes te rodean a diario como ello. Al menor síntoma de aspecto de amianto de una estructura, contacta con nosotros y nos encargaremos de todo. Cuando se trata de amianto, somos la respuesta óptima.