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Cuando hablamos detalladamente del aspecto del amianto, con el objetivo de aprender a reconocerlo todo cuanto es posible, lo hicimos por una sencilla razón: el amianto es un conjunto de minerales metamórficos y fibrosos con una gran capacidad cancerígena y tóxica. Y, lo peor de todo, continúa muy presente en nuestros hogares, en nuestros locales comerciales o en nuestras naves industriales. Dada la relación entre el amianto y las enfermedades respiratorias, conviene protegerse debidamente del mismo.

Amianto enfermedades respiratorias

Grosso modo existen tres enfermedades respiratorias del amianto, aunque existen más afecciones cuyo origen puede deberse a la exposición continuada al amianto. En primer lugar, encontramos la asbestosis. Ya que amianto y asbesto suelen utilizarse indistintamente, la asbestosis refiere a una enfermedad propia de la exposición a este mineral. Sin embargo, en realidad es una fibrosis pulmonar, que también puede generarse a través de otras causas. En cualquier caso, es una afección crónica. Es la más habitual.

Y también el menor de los problemas de la exposición continuada al amianto. Porque otra enfermedad muy asociada al amianto es el mesotelioma pleural, un tumor difuso que tiene lugar en la membrana serosa que recubre las paredes de la cavidad torácica y de los pulmones. Como cualquier otro tumor maligno, tiene una gran peligrosidad y puede terminar siendo mortal en muchos casos. Y es una enfermedad respiratoria del amianto que puede darse simultáneamente con la asbestosis. Y nos queda una última.

Amianto enfermedad respiratoria

La última enfermedad respiratoria por amianto es el cáncer de pulmón. Una afección que suele aparecer muchos años después de la exposición intensa y continuada a las micropartículas biopersistentes y fibrosas del amianto. Lógicamente, también supone un riesgo para la salud humana y miles de personas han muerto a lo largo de las décadas como consecuencia del cáncer de pulmón originado por amianto. En ese sentido, es obvio que debemos realizar todo cuanto está en nuestras manos para prevenirlo.

¿Y cómo debemos proceder? Es muy sencillo: en caso de localizar alguna estructura o algún componente en tu vivienda que sospeches que pudiera contener amianto, llámanos inmediatamente. Nosotros llevamos en el sector de la retirada de amianto más de dos décadas y sabemos cómo actuar para eliminarlo, trasladarlo a una planta de destrucción autorizada y mantenerte bien protegido de las enfermedades respiratorias por amianto. Estamos siempre a tu disposición. Puedes contar con nosotros en todo momento.

Amianto y enfermedades respiratorias

Si has seguido nuestro blog durante los últimos años sabrás que existen hasta seis variedades de amianto. Y, aunque poseen nombres propios, popularmente suelen conocerse por el color del mineral. Así encontramos el amianto amarillo, el amianto azul, el amianto marrón, el amianto blanco, el amianto gris y el amianto de color verde difuso. Pero hay una cosa que debemos tener clara: la relación entre amianto y enfermedades respiratorias no entiende variedades de amianto. Todos ellos son una amenaza para la salud.

Amianto enfermedad respiratoria

No existe una exposición segura al amianto salvo en el caso de los profesionales, que trabajamos bajo unas condiciones máximas de seguridad y empleando los equipos individuales de protección más avanzados que existen en la actualidad. Es así como todos nuestros trabajadores evitan esas enfermedades respiratorias por amianto: con un respeto absoluto por el procedimiento seguro. Somos una referencia en el sector. Todo cuanto tienes que hacer es contactarnos y pondremos nuestra experiencia a tu servicio.